Tenía 15/16 años, estudiaba la preparatoria y era muy enamoradizo, no tanto como tímido, pero puedo decir que una de mis mayores virtudes era tener paciencia, tanta que tardé 2 años en tener contacto de primer tipo con la adolescente que me gustaba,  ella era esbelta, risueña, cabello castaño, sonrisa divida, y me volvía loco, tengo una teoría que dice: “Si sientes ganas de ir al baño cuando miras a esa persona que te gusta, significa que estás enamorado”, por lo cual puedo decir que si, en efecto estaba enamorado de ella.

Siempre busqué la forma más inteligente de acercarme a ella, pero por alguna extraña razón siempre había algo o alguien que se interponía en mis planes y terminaba desistiendo, pero un día utilice mi formula secreta (cerrar los ojos y preguntarme ¿qué pasaría si no existiera nada de lo que conozco?, la vida, los planetas, nosotros) y le hablé.

Fui algo torpe, pero valió la pena, no fue tan malo como esperaba y de ahí tomé confianza, siempre que era hora del recreo y la veía cruzando la explanada de la escuela, corría y “sin querer” tropezaba con ella para comenzar una charla que por lo general era un “hola” y mil risitas estúpidas (más mías que de ella).

Conforme ella me perdió el miedo y sitió confianza, aceptaba que yo le invitara algo de desayunar, de hecho, era tan lista para pedirlo que bastaba con que dijera que tenía hambre para que yo rápidamente la acompañara a comprar algo y terminara pagando, aunque eso representara quedarme yo sin comer.

Pasaron algunos meses y ella parecía no querer dar el segundo paso, (creo que me tocaba a mi darlo, pero como buen adolescente esperaba que ella lo hiciera), mis recursos se agotaban y comencé a entrar en la desesperación, así que decidí preguntarle a mi amigo (el que tenía la experiencia), así pues, él sabiamente me dijo: “Tienes que impresionarla, se ve que es interesada, busca la forma de que vea que tienes poder adquisitivo”, en seguida capté el punto, pero para entonces no tenía trabajo, dinero, auto propio y hasta la ropa que portaba era comprada por mis papás, por lo cual esa opción parecía lejana.

Para ese entonces mi papá compró un auto nuevo, recuerdo bien que era un Honda Accord y para mi, los vecinos y mis compañeros de escuela era lo máximo, aunque ella nunca lo había visto, pues mi papá me dejaba temprano en la escuela y para colmo a 1 cuadra.

1 o 2 veces se lo pedí a mi papá, a lo cual solo obtuve como respuesta: “cuando trabajes y ganes dinero para la gasolina, refacciones, pagar un accidente o darle servicio al coche, entonces te lo presto”, es decir, un “no estés chingando” pero más realista.

Así pasaron semanas y yo aún continuaba buscando la forma de impresionarla, no tenía dinero y tampoco era muy atractivo, así que mis posibilidades de reproducirme con esa hembra eran básicamente nulas, cabe señalar que para ese entonces no dominaba ni el 1% de las artes de la seducción que ahora he logrado perfeccionar (ya puedo comprar alcohol y darles).

Total, un día mi papá se llevó al trabajo otro carro y dejó su nuevo y flamante Honda Accord, yo entraba tarde a la escuela y mi mamá estaba descuidada haciendo no sé que cosa, total que me armé de valor, dejé a un lado mi sentido común (creo que hasta tronó un puto relámpago), y tomé las llaves del coche.

Cuando desperté de ese momento de determinación ya iba llegando a la escuela (creo que hasta olvidé la puta mochila), metí el coche con todo cuidado al estacionamiento y me cercioré que todo mundo fuera testigo de mi chingonería, creo que lo logré, pues muchos cabrones voltearon y comentaban discretamente sobre lo chingón que me veía en el coche, algunos corrieron detrás de mi con libreta y plumón en mano para pedir un autógrafo, creo*.

Con todo cuidado lo estacioné y bajé como un hombre importante de negocios, caminé y di vueltas un rato (no planeaba entrar a clases), luego de un rato la vi cruzando la explanada de la escuela con ese sexy movimiento, me acerqué a ella y luego de decirme que se iba a casa, me ofrecí a llevarla.

Se sacó de onda y solo asintió con la cabeza, la conduje hasta mi coche y le abrí la puerta, noté que sus ojos brillaron y sonrió como nunca, aunque de camino a su casa no dijimos mucho, yo solo me enfoqué en manejar lo mejor posible para no dejar evidencias de haber tomado sin permiso el auto de mi papá. Llegamos a su casa, se bajó, me dijo adiós y se metió.

Obviamente yo esperaba que me besara apasionadamente y me pidiera andar con ella o algo parecido, no sucedió y quedé igual que antes, aunque algo me decía que había sumado puntos y al día siguiente todo sería diferente.

Llegué a casa y me enteré que mis papás había reportado el coche como robado, luego de verme llegar y ver que el coche estuviera en perfecto estado, arreglaron el asunto y mi papá solo atinó a decirme. “¡Qué poca madre tienes!, ¿por qué no me lo pediste?, apártate de mi vista, inconsciente.

Realmente fue muy suave, esperaba un poco más de él, aunque para los siguientes meses no me dio un solo peso, algo que no me permitió seguir invitándole el desayuno a la chica en cuestión.

Así pasaron los meses, hasta que un día en una salida grupal al cine con amigos en común, caminando por el centro vimos pasar un Mini Cooper, uno de ellos preguntó a todos, ¿saben cuanto cuesta ese coche?, y ella respondió con otra pregunta. ¿Unos 30 mil pesos?.

Luego de un tiempo fuimos novios y recordé como traté de impresionarla con el coche de papá, algo que para ella tenía el más mínimo valor, adolescentes al fin, sin puta idea de la vida. u_u’

Moraleja lectores: la mejor forma de tener contacto con una mujer es acercándose a ella.
Nota: ella era como la chava de la foto, aunque nunca la vi semi-desnuda


Pinches Cholos

30oct10

Tenía 14 años, iba en primero de prepa (entré muy chico a la primaria y no fui al Kinder), luego de pasar el primer semestre y tener diferencias con el maestro de Biología, reprobé esa materia y mi castigo fue “buscar un trabajo”.

Al principio fue chingón, salía de la escuela y corría a mi trabajo (era en la empresa de un amigo de mi papá), yo aún no entiendo como llamar al puesto que ocupé, en realidad solo era de pasar herramientas y echarle “aguas” a mi supervisor cuando se fumaba sus churros de mota, ahí en pleno trabajo (donde según instalábamos accesorios para piscinas).

Salía del trabajo a las 8 de la noche y antes de irme a casa pasaba a gastar 1 peso a unos vídeo-juegos que quedaban a medio camino, lo cual era el “plus” del día y nunca podía faltar.

Estuve trabajando 2 meses sin recibir un sueldo, al principio pensé que se trataba del acuerdo entre mi papá y su amigo, lo cual a pesar de ser ojete, me parecía justo (y aunque no fuera así, no podía decir o hacer algo).

Un día, viernes de paga, todos estaban formados esperando ese sobre blanco, dado de manos del wey que medía 2 metros, ojos verdes/aceituna, güero, de unos 45 años (el patrón), yo como de costumbre estaba acomodando mis cosas y preparándome para ir a la parte divertida del día (gastar 1 peso jugando KOF), pero inesperadamente me llaman por mi nombre – a huevo, era el jefe y tenía algo para mi -, inmediatamente volteé y asombrado caminé para recoger lo que nunca esperé recibir, sin decir más agradecí con un tono bajo de voz y me perdí entre los demás para terminar con el momento tan raro.

Guardé el sobre en la bolsa de mi pantalón (no sin antes tocarlo por encima y tratar de adivinar cuanto dinero podía ser), supuse que serían 200 pesos repartido en billetes de 20, total que, luego de correr por 3 o 4 cuadras (y estar seguro que no me vería el patrón o compañeros de trabajo) me senté en la banqueta, abrí el sobre, y conté lo que en ese momento era la mayor cantidad de dinero que me había podido ganar con mi esfuerzo, y si, nunca esperé ver tal cantidad, pues, eran 1000 pesotes, que esos tiempos alcanzaban fácil para comprar una pistola de municiones, un par de pantalones y unas playeras, unos tenis de aire, 5 sesiones de sexo con prostitutas, o un chingo de pendejaditas en la escuela.

Total que mi emoción por salir del trabajo + el hecho de haber recibido un pago que no esperaba, hicieron que mis ganas por ir a los vídeo juegos fuera mayor (ahora no entiendo por qué), y a huevo, me fui volando a la maquina que jugaba de costumbre, la cual, para mi sorpresa, estaba siendo utilizada por un tipo que describiré a continuación:

- 1 metro 90 centimetros de estatura
- corpulento (no gordo, más bien flaco pero de esos que resisten los madrazos)
- cara con cicatrices por barros y aún con algunos activos (muchos en realidad)
- cabello recortado tipo cholo (con colita y toda la cosa)
- vestimenta de cholo (pantalones flojos y amplios, tenis adidas “concha”, playera blanca con camisa de cuadros encima (con solo el primer botón abrochado)
- creo que un par de tatuajes en los brazos

así como cualquiera de estos cabrones para que me entiendan -> estos

Yo con mi actitud buena onda y la emoción de ser millonario (casi), llegué y metí mi moneda, inmediatamente comencé a escoger a mis personajes y comencé a ser amable con el tipo, haciendo comentarios medios pendejos tipicos de cuando estás jugando maquinitas, como “ya me se el doble de iori”, “¿sabes sacar a los “locos”? y pendejadas relacionadas al juego (The King of Fighters).

Total que, comenzamos a jugar, luego de un rato, LE GANÉ, ahora que recuerdo, creo que ni atención puse al juego, solo bloqueé mi mente y me puse a pensar en el montón de pendejadas que iba a comprar con mi dinero y las novias y amigos que haría.

El tipo se quedó parado a mi lado, y luego de un par de minutos y con voz de alcoholico y tipo cholo, me dijo: “regresame mi dinero”, a lo cual respondí pendejadamente ¿Cual?, él hizo ojos de loco y advirtió: “no te hagas pendejo, dame mis cincuenta centavos, ¿por qué me mataste?”, yo pendejamente otra vez, le dije: “wey, pero es un juego, mira, si quieres te dejo mi crédito”.

A huevo que el no quiso, se puso pendejo y luego de estar 20 segundos discutiendo, metió su mano en mi bolsa, sacó el sobre y se lo llevó.

Pinche vida injusta hija de la chingada, si ese puto no hubiera hecho eso, posiblemente yo ahora podría ser dueño de telmex, socio de bill gates o dueño de Apple, sepa la chingada, igual y tendría más amigos o no habría guerra en tantos pinches paises, pero NO, el cabrón me robó y, yo, me quedé como pendejo mirando, no pedí ayuda, no hablé, solo me quedé en stop mirando como se perdia a la distancia.

Luego de un rato, volví a la realidad, caminé a casa y entendí que todo lo del dinero lo había imaginado, y los planes y tonterías que supuestamente compraría, se esfumaron, dejando a su paso, molestia y sentido de culpa por ser tan pendejo.

Es por eso y otras cosas, que odio a los cholos.

Moraleja queridos lectores: Para desquitarme eché de cabeza al puto que fumaba mota en el trabajo, y a huevo que lo corrieron


Pinche amor

30oct10

El amor es uno de esos temas que tienen mil formas, mil intentos de explicación y mil mascaras, es obvio, cada quien lo interpreta y lo ve como se le pega la gana.

No sé si a ustedes les ha pasado que quieren a una persona y no se dan cuenta de la oportunidad o el momento ideal para atacar, y digo atacar refiriéndome al estricto sentido de “enamorar” o “actuar”, para conseguir estar con la susodicha (o susodicho), generalmente cuando esto sucede no nos damos cuenta, y lo jodido del asunto llega cuando pasa el tiempo y tenemos todas las armas para poder ofrecer más “supuestamente” y el momento ya ha pasado al departamento de chingas a tu madre, en pocas palabras, ya no hay modo.

Y si, al primo de un amigo le pasó, el wey era muy túmido, poca cosa, inseguro, un chámaco aprendiendo a andar por el mundo, sus cabrones 15 o 16 años eran nomas de adorno, no sabía como tratar a una mujer (puberta, chamaca o como le llamen a las esa edad), y si, cuando tenía todo para estar con ella, se quedó dormido, o igual y supo que podía, pero la pinche pena pendeja y ese problema intestinal que se activa justo cuando estás decidido a declarar todo tu amor y hace que te den ganas de cagar, pudieron más que él.

Y cuando hablo de “el momento”, me refiero a esa parte que dejó escapar, y que 8 años más tarde quiere recuperar, pero cuando mira a su alrededor ya se encuentra en un mundo completamente diferente, y si, es más chingón, ya es independiente, ya tiene su negocio, su dinero, una vida casi hecha, ha pasado duras batallas, pero en esta, si señores, en esta, chingó a su madre, y no pudo vencerla, y no porque ahora sea más pendejo, sino, porque no se trata de eso, de ninguna de las anteriores cosas, porque, el dinero, ni el poder, ni lo cabrón, no pueden hacer que el tiempo vaya en reversa y pueda tener esa puta segunda oportunidad.

Y eso es feo, creo, ese sentimiento de tener a esa mujer (si, porque estamos hablando de viejas), tan cerca y no poder ofrecerle algo, y no hablo de cosas materiales, hablo de un futuro, de algo justo, de algo que ella merezca, aunque, el amor es sincero, pero penosamente es apenas el 55% de lo que se necesita, y la otra parte, se reparte entre “el momento exacto” y “que la otra persona quiera”, cosas que el primo de mi amigo no ha encontrado o ya perdió.

El momento exacto era hace 5 o 6 años, el “que la mujer quiera” aún está, (eso creo), y lo mejor (no dije lo justo), es que deje pasar eso, que solo lo vea como la oportunidad que nunca aprovechó, y siga adelante con lo que le ha tocado vivir o lo que es justo para él.

Así es el amor, y no, no hay forma de impresionarlo, ni con un bonito auto, una hermosa sonrisa, un pito enorme, o mil palabras o letras, el pinche amor solo se puede vencer, controlando las putas tripas cagonas.

Moraleja: mi amigo no tiene primos


En ultimas fechas, me he enterado y he sido victima de estas personas, la mayoría tienen cosas en común, todos son ñoños, no tienen palabra, dan lástima y tienen un don para poner cara de perros y pedir dinero prestado y hacerse bien pendejos a la hora de pagar.

No entraré en detalles para contarles sobre la historia de una persona que me estafó con dinero, pero si diré que me da mucha lástima ver como actúa e intentaré explicarles los pasos o procesos por los que pasa un deudor.

1.- La primera fase de un pediche es hacerse de la confianza de alguien a quien pueda chingar (alguien que tiene más dinero o es una persona honrada).

2.- Una vez que él pediche o ratero obtiene la confianza de su victima, pasa al segundo paso, que se trata de buscar una excusa para engatusarlo y obtener la pieza clave (el dinero prestado).

3.- Cuando necesitan el dinero o ayuda en algo (invertir en un negocio o lo que sea), ponen cara de perros y empiezan su labor de convencimiento, te pintan todo muy bien, te cuentan maravillas, o te inventan mil historias fantásticas respecto a su necesidad, para de este modo, envolverte y lograr su objetivo.

4.- Logrando el tercer paso, proceden a recibir el dinero, la mayoría de las veces (en casi todos los casos), la confianza que uno les tiene basta para darles el dinero, no se necesitan papeles (de putitos) de por medio, no se necesita firmar ante un notario, al menos para él que presta parece que no es así, pues él pediche o rogón ha dado su “palabra” y para a victima (hasta ahora) con eso basta.

5- Luego de gastar el dinero, los pediches siguen su vida normal, ignoran que deben el dinero, para ellos (uno lo caga), y como son gente que fue educada para que le valga madre la vida, hacen como si nada pasara, todavía tienen el descaro de hablarte y hacer como si todo estuviera como siempre.

6.- Luego de meses, o hasta que la victima ve que él rogón no hace nada por pagar el dinero que debe, viene otro punto clave (el cobro).

EL COBRO:

- luego de esperar un tiempo prudente y ver cero ganas del rogón para pagar, viene el lado donde “se ofenden” y se ponen en su plan de “debo dinero, pero no me cobres”.

- Lo más típico es decirles de forma discreta o indirecta algo como lo siguiente:

“No manches, no tengo nada de dinero, ahora si, ni para la gasolina”.

“Iba a comprar algo, pero no acompleto, chin, tendré que esperar hasta que me paguen en el trabajo”.

“Nadamas me faltan (aquí va la cantidad de dinero que te deben), para acompletar para pagar mi luz”.

Y un largo e infinito número de combinaciones de frases para cobrar de una forma humana y no verse uno tan “culero”.

Pero lo impactante y cuando uno se da cuenta que él supuesto “amigo”, es un pediche, rogón, deudor, ratero, es cuando ignoran por completo las indirectas, cuando cambian el tema, o solamente se hacen PENDEJOS.

Ahí viene lo feo del asunto, la hora de cobrar directamente.

En general, uno intenta no estar de frente al deudor, esto para evitar confrontaciones o agresiones, o por mera pena (aunque uno es el que menos debería sentir, pero a esto se le llama #Pena-ajena).

La vía mas rápida es por teléfono (Messenger o correo), la victima intenta utilizar palabras delicadas y muy rebuscadas para no verse (de nuevo) tan CULERO, y en la mayoría de los casos, se utilizan frases como las siguientes:

- “oye wey, apenas me acordé que te presté dinero, que onda, ¿tendrás algo?” (Todo esto con todo buena onda y alivianado).

- “oye, no acompleto para comprar algo, disculpa que te moleste, pero no tendrás el dinero que te presté hace (aquí el tiempo), si no necesitara, neta que no te lo pediría”.

- “No manches, mi abuelita está enferma cabrón, y ahorita no tengo ni para el taxi, que onda, préstame dinero wey”.

Así es, a veces uno llega al extremo de “pedirles prestado”, como para que los hijos de la chingada agarren la onda y digan “pues te pago lo que te debo”, pero a huevo que, un rogón, pediche, rata, nunca va a aceptar que debe, es mas, llega un punto en que niegan que te deben (eso lo veremos mas adelante).

Luego de pasar por estos puntos, llegamos al paso numero 7.

7.- Generalmente, uno deja pasar un tiempo prudente después del fallido cobro, él deudor empieza a alejarse de la “relación” y se hace el ofendido, lo cual indudablemente nos encabrona (en este paso), y nos hace pensar. “pero que huevos del hijo de su pinche madre, todavía que él me debe, se pone pendejo”.

No podría explicarles el porque de esa actitud en los deudores (porque nunca he estado en su situación), sin embargo, si puedo decirles que ahí la victima empieza a experimentar el punto numero 8 (el enojo y el cobro fuerte).

8.- En este punto, la victima deja de lado su buena onda y va a cobrar directamente al pediche, directamente le hace saber que tiene una deuda y que debe ser pagada, que no caga dinero y que sobre todo, le encabrona que haya defraudado la amistad y aprovechar esta para ROBARLE.

(Como nota, diré que él rogón, pediche, deudor, hijo de puta, cabronazo, culero, ogete, gezeta, hinatagus, hijo de perra, o como quieran llamarle, nunca acepta que debe, lo niega, se ofende y se hace BIEN PENDEJO).

9.- Este punto es penoso, a veces uno tiene que actuar de otra forma (no tanto por el dinero), si no, por la PUTA actitud del cabrón que debe y no paga, en la mayoría de los casos se empieza con algo “light”, como quemarlo ante sus amigos, cobrarle públicamente, dar malas referencias de él ante gente de otro estatus (posibles contactos que ya no lo ayudarán), y un largo etcétera.

Cuando llega el punto 9, ellos actúan de nueva cuenta PUTAMENTE, mas cuando uno los encuentra o va directamente a cobrarles a su casa, algunos no salen, otros dicen que no están, otros salen y te dicen que te pagarán en una semana, pero ninguno, NINGUNO, se pone pendejo o al tu por tu (a menos que sea un hijo de su re PUTA madre y tenga el descaro de ponerse mas pendejo).

10.- un deudor de este tipo NUNCA hace algo para solucionar las cosas, le dan vueltas al asunto, ponen pretextos, dejan que sus mamás den la cara, o simplemente siguen ignorando que deben dinero, por lo cual no hay esperanzas de que paguen y lo más que puedes hacer, lo mencionaré a continuación:

SOLUCIONES PARA UN DEUDOR (QUE HA LLEGADO AL PUNTO 10 Y NO HA PAGADO).

- lo mas viable es mandarlos a que les rompan su madre para que entiendan, pero tomando en cuenta que son personas sin valores, lo mejor es dejarlos vivir y no gastar mas dinero en ellos, puesto que, en algún momento, otra persona pagará ese dinero o personalmente les partirá la madre.

Nota: los deudores cuando sobrepasan el punto 10, saben que puedes madrearlos o mandarlos madrear, por tal motivo, optaran por ser agresivos, osaran retarte (de lejos), y comentarán a sus amigos que están abiertos a resolver el problema como “machos” (pero llegado el momento, regresan al punto donde se esconden y mandan a la mamá a resolver el problema). En pocas palabras, hasta para eso son PUTOS.

- Otra opción es, MATARLOS, pero no es algo viable, tomando en cuenta que hacer esto es algo grave, podría acarrear mas problemas y en definitiva sería un regalo para ellos (puesto que su vida no vale ni madres y no tiene sentido).

- Dejar de hablarles y esperar el momento apropiado para buscar la solución | esa es la mejor forma que uno puede tener para resolver esto (porque a huevo tienen que pagar estos cabrones), sin embargo, actuar de forma precipitada puede ser contraproducente, lo mejor es dejar que las cosas pasen y luego darle solución. De la forma que cada uno considere prudente.

En resumen, un rogón, pediche, maricón, deudor, NUNCA pagará, puede deberse a que está jodido, a que es puto, a que no tiene palabra, a que es marica, a que su papá no lo ha forjado como hombre, o que tenga como ejemplo a gente que no tiene valores, que son personas que están acostumbradas a no darle la cara a sus problemas, o simple y sencillamente porque creen que durmiendo, negando e ignorando sus problemas, automáticamente se resolverán.

Y he aquí una palabra de aliento para las victimas de estas personas jodidas:

No se enojen con ellos, pues son el producto de un montón de factores, entiendo que el sentimiento de haber sido engañados, sea mucho mayor que el de haber perdido dinero, no importa si son 100 pesos, si son 10 mil, 50 mil, o 1 millón, hay algo que se llama PALABRA, HONESTIDAD, PANTALONES, CATEGORIA, HOMBRIA, LEALTAD, VALOR y sobre todo PENA, y es algo que estos hijos de la chingada, no podrán comprar nunca con el dinero que en algún momento nos han robado, y si, ellos pueden negar ante sus amigos o conocidos el hecho de ser lo que son, pero muy dentro, ahí en donde uno no puede engañarse, saben que deben, saben lo que pasó, y aceptan que son eso UNOS POBRES PEDICHES SIN LA MAYOR IDEA DE LO QUE ES EL RESPETO A LA PALABRA.

No hace falta un papel para obligar a una persona a pagar, no debería, pues la palabra de un humano “racional” e “inteligente” como se supone que somos, debería ser más que suficiente para estar seguros que una deuda de honor se tendría que saldar.

Y esto va para las personas que deben y no pagan:

Se que van a leer esto las personas que me deben, y posiblemente van a hacer lo mismo que han hecho siempre, reírse con su cara de pendejos y putamente decir: “él que ríe al último ríe mejor”, pero les digo algo, esas puterías y poemas maricones y pensamientos de niños ñoños, no son suficientes en la vida para ser personas respetables, y si sus papás no les enseñaron a afrontar sus problemas como caballeros, entiendo que no quieran pagar, pueden quedarse con el dinero que robaron, o que no quieren pagar, porque, yo SI puedo ganarlo de nuevo, puedo hacerlo y se que cuando llegue el momento y necesite ayuda de un amigo, corresponderé la confianza que tenga para poner el dinero en mis manos (mas aún si lo hace sin papeles de por medio), porque él actuará por amistad, y lo menos, lean bien putos, LO MENOS, que yo podré hacer en ese caso, es PAGARLE y darle las GRACIAS, por confiar en mi.

Moraleja amables lectores: Cuando eres un deudor, ni de GOOGLE puedes esconderte.


mi primo se parecía a este wey, pero mas gordo y hablador
mi primo se parecía a este wey, pero más gordo y hablador

Hace algunos años me fui a vivir a Estados Unidos, por cuestiones de estudios y trabajo, para ser exactos a la ciudad de Phoenix Arizona.

Ahí tengo familiares, que no conocía, y con los que nunca tuve un contacto previo, llegué solo y así comencé a vivir, a los pocos días de haber llegado a Phoenix, me visitaron algunos tíos y primos que viven ahí, como es normal en ese tipo de casos, todo eran consejos, platicas aburridas sobre la familia y sonrisas por mero compromiso.

Luego de los abrazos y el protocolo, un primo me dio un consejo que aún recuerdo y de vez en cuando utilizo en situaciones especiales.

“Nunca te dejes de nadie”, eso en resumidas cuentas fue lo que me aconsejó, añadiéndole a esta frase algo como lo siguiente: “cuídate de los pinches gringos, son bien racistas los hijos de la chingada, pero aguas con los Indios, esos weyes son bien atascados, aunque la verdad los que son mas culeros son los negros, cuidado con esos cabrones”.

Mientras la parrillada que estábamos teniendo en el jardín de la casa acompañada de unas cervezas continuaba, mi primo aprovechaba cualquier oportunidad para recordarme el consejo, pero él no era un primo normal, no, para nada, ni siquiera era una persona común y corriente, él era un chingón.

Luego de la reunión nos frecuentábamos en casa de ellos los fines de semana, generalmente para hacer carnes y tomar algunas cervezas mientras él y sus hermanos me contaban historias dignas de un blog aparte, pero las de él eran las que más me impresionaban, pues parecía más cabrón que el mismo superman.

Siempre me decía que hacer en caso de encontrarme en la necesidad de enfrentar a un negro, o como responderle en inglés a los indios o gringos cuando se pusieran agresivos, él tenía mil y un consejos, sabía todo lo que hay que saber en aquel país para sobrevivir y ser un cabrón.

Pero bueno, el punto de la historia que me interesa contarles, viene a continuación:

Ya llevaba yo poco mas de 1 año viviendo en EU, tenía confianza con mis primos y las reuniones eran mas amenas y frecuentes, a propósito de esto, era un sábado como a eso de las 2 p.m, estábamos en casa de mi primo planeando la parrillada del día, luego de un pequeño debate entre la carne y marca de las cervezas, nos subimos a la camioneta del primo chingón (él y yo) y nos fuimos al Ranch-Market a comprar las cosas para la reunión.

Durante la ida, mi primo me iba platicando una de sus miles historias fantásticas en Estados Unidos, mientras yo fingiendo mi cara de asombro solamente le seguía la corriente, él como siempre me iba dando consejos e insistiendo en no dejarme de nadie y siempre ponerle un alto a la gente que intentara ponerse brava conmigo.

Ya de regreso veníamos platicando de quien sabe que cosa y en la pendeja mi primo estuvo a punto de darle un Madrazo a un carro de esos p.i.m.p low rider (como este), que brincan y toda la cosa, con rines cromados, peluche en el volante y todo polarizado.

En seguida se frena mi primo al igual que el otro tipo, cuyo rostro no se notaba por el grado de oscurecimiento que tenía su ventaba.

Luego de 10 segundos de silencio, me le quedo viendo a mi primo con cara de “aplica aquí tus consejos wey”, y él, a huevo que entendió el mensaje y ni tardo ni perezoso baja el vidrio para mentarle la madre al desconocido en todos los idiomas habidos y por haber.

En mal inglés le decía que era un pendejo, mezclando palabras en español y exaltándose a propósito (para que yo viera que tan chingón era), a lo cual el otro tipo extrañamente no respondía.

Luego de 2 minutos de insultos y ambos carros en stop, el tipo baja su vidrio y deja ver su rostro más negro que el carbón, sin playera y varios tatuajes en los brazos, cadenas muy gruesas en el cuello (de esas que parecen de perro) y cara de chinga tu madre.

A mi se me hizo un nudo en los huevos y luego de sentir un poco de frio en la frente, me alegré de no estar en el lugar de mi ya calmado primo, que con voz bajita seguía gritando cosas aunque esta vez menos fuertes.

En eso abre la puerta el tipo, se baja tremendo animal como de 5 metros de altura y con los músculos de luchador de Smack Down (parecido a este) e invita a mi primo a bajarse de la camioneta, a lo cual muy PUTAMENTE mi primo hace caso omiso y como si nada avanza ignorando por completo al negro.

Justo cuando pasamos a un lado de él, agarra y patea la puerta de la camioneta (justo donde iba yo sentado), y pude darme cuenta que llevaba puestos esos zapatos de constructor típicos de los negros raperos tipo 50Cent (como estos), con los cuales sin lugar a dudas le había hecho una abolladura considerable a la puerta, a lo que de nueva cuenta mi primo PUTISIMAMENTE volvió a ignorar.

Luego de 2 cuadras le digo a mi primo: “oye wey, le metió un madrazo bien fuerte a la puerta, te dejó un desmadre”, a lo que él contestó en todo “enojado”:

- No mames, pinche negro hijo de la chingada -

Se detiene en seco y saca la cabeza por la ventana, gritando de nuevo(valientemente) insultos para él afroamericano que aún estaba parado 2 cuadras atrás haciendo señales con ambas manos y gritando en inglés cosas como “regresa aquí”, “vamos a darnos en la madre” o algo parecido.

El negro adopta una actitud retadora y comienza a caminar rápidamente hacia nosotros, mientras mi primo baja el volumen de su voz y le dice:

- Solo porque no me gustan los dramas no me bajo -

Luego de lo cual acelera y se mete por donde inconscientemente su putéz le indicó.

Ya más relajados y para romper el incomodo silencio que llevaba varios minutos entre nosotros, me dice:

Ya viste wey, así hay que hablarle a esos cabrones, porque si te quedas callado, luego se aprovechan“.

Moraleja amables lectores: Abrir la boca es gratis, pero una patada de un negrito pimp en la puerta, cuesta 150 dólares.




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