Pinche amor
El amor es uno de esos temas que tienen mil formas, mil intentos de explicación y mil mascaras, es obvio, cada quien lo interpreta y lo ve como se le pega la gana.
No sé si a ustedes les ha pasado que quieren a una persona y no se dan cuenta de la oportunidad o el momento ideal para atacar, y digo atacar refiriéndome al estricto sentido de “enamorar” o “actuar”, para conseguir estar con la susodicha (o susodicho), generalmente cuando esto sucede no nos damos cuenta, y lo jodido del asunto llega cuando pasa el tiempo y tenemos todas las armas para poder ofrecer más “supuestamente” y el momento ya ha pasado al departamento de chingas a tu madre, en pocas palabras, ya no hay modo.
Y si, al primo de un amigo le pasó, el wey era muy túmido, poca cosa, inseguro, un chámaco aprendiendo a andar por el mundo, sus cabrones 15 o 16 años eran nomas de adorno, no sabía como tratar a una mujer (puberta, chamaca o como le llamen a las esa edad), y si, cuando tenía todo para estar con ella, se quedó dormido, o igual y supo que podía, pero la pinche pena pendeja y ese problema intestinal que se activa justo cuando estás decidido a declarar todo tu amor y hace que te den ganas de cagar, pudieron más que él.
Y cuando hablo de “el momento”, me refiero a esa parte que dejó escapar, y que 8 años más tarde quiere recuperar, pero cuando mira a su alrededor ya se encuentra en un mundo completamente diferente, y si, es más chingón, ya es independiente, ya tiene su negocio, su dinero, una vida casi hecha, ha pasado duras batallas, pero en esta, si señores, en esta, chingó a su madre, y no pudo vencerla, y no porque ahora sea más pendejo, sino, porque no se trata de eso, de ninguna de las anteriores cosas, porque, el dinero, ni el poder, ni lo cabrón, no pueden hacer que el tiempo vaya en reversa y pueda tener esa puta segunda oportunidad.
Y eso es feo, creo, ese sentimiento de tener a esa mujer (si, porque estamos hablando de viejas), tan cerca y no poder ofrecerle algo, y no hablo de cosas materiales, hablo de un futuro, de algo justo, de algo que ella merezca, aunque, el amor es sincero, pero penosamente es apenas el 55% de lo que se necesita, y la otra parte, se reparte entre “el momento exacto” y “que la otra persona quiera”, cosas que el primo de mi amigo no ha encontrado o ya perdió.
El momento exacto era hace 5 o 6 años, el “que la mujer quiera” aún está, (eso creo), y lo mejor (no dije lo justo), es que deje pasar eso, que solo lo vea como la oportunidad que nunca aprovechó, y siga adelante con lo que le ha tocado vivir o lo que es justo para él.
Así es el amor, y no, no hay forma de impresionarlo, ni con un bonito auto, una hermosa sonrisa, un pito enorme, o mil palabras o letras, el pinche amor solo se puede vencer, controlando las putas tripas cagonas.
Moraleja: mi amigo no tiene primos
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